17 dic. 2011

'Boss', ideada para sobresalir

La cadena de cable Starz en su camino de convertirse en alguien en el cable premium americano encargó la serie que supone el regreso de Kelsey Grammer a la televisión con un cambio de registro, una serie con una factura brillante y una audiencia bastante pobre, pero aún así fue renovada antes de estrenarse y conseguido una nominación a los Globos de la risa Oro.

La serie sigue las manipulaciones y acciones corruptas de Tom Kane (Grammer), alcalde de Chicago, al que le acaban de dar un golpe de humanidad, le acaban de diagnosticar Demencia de cuerpos de Lewy, pero al estar en una posición de poder no siente que pueda confiar en nadie como para contarselo ni a su mujer Meredith (Connie Nielsen) ya que es más un matrimonio estratégico que otra cosa, ni a sus asistentes Kitty O'Neill (Kathleen Robertson - Una de las nuevas chicas destacadas de la temporada) ni Ezra Stone (Martin Donovan) ni a su protegido Ben Zajac (Jeff Hephner) antiguo tesorero y futuro candidato a Gobernador de Illinois, sólo su hija Emma (Hanna Ware) sabe lo que está ocurriendo con su padre, es pastora y doctora en una clínica que utiliza métodos poco legales para conseguir tratar a sus pacientes con pocos recursos.

El hecho de que no se lo cuente ni a su mujer es significativo porque nos revela que a pesar de que fuera un matrimonio estratégico ya que es hija del antiguo alcalde de la ciudad, en la actualidad no se tienen el más mínimo afecto hasta el punto de llegar a la agresión física y el posterior apoyo de ésta a la breve idea de Ben Zajac presentarse contra él a la alcaldía, es un momento de incertidumbre política ya que su enfermedad le impediría ejercer sus funciones tal y como ocurrió con su suegro que tiene la misma enfermedad, pero de eso ya nos encargaremos en la siguiente temporada,  de una degeneración cada vez más inminente tras el cliffhanger del último episodio.

Más allá del aspecto personal tenemos la trama política que se mezclará con la personal en el momento en que Tom Kane crea necesario, usando a su propia hija a su conveniencia para lograr quitar la atención de una polémica a otra, de hecho da la sensación de que solo entró en el argumento la trama del agua contaminada para que viéramos como utiliza a su propia hija para desviar el centro de atención puesto que tenía conocimiento de ambas pero de no haber salido una no hubiese salido la otra, toda una lección de manipulación de los medios de comunicación de masas, el único que tiene en el punto de mira al alcalde es el periodista Sam Miller (Troy Garrity) del 'The Chicago Sentinel' que por todo lo que hemos visto, podemos saber que le pasará  si indaga demasiado, para Tom Kane todo debe estar controlado al detalle por él y en su situación a veces le resulta difícil.

Los escarceos sexuales de Ben Zajac no hacen más que confirmarle como carne de cañon para futuros chantajes, hemos visto como lo hacian con la mujer de Alderman Ross, pero nos queda por saber todo lo relacionado con Kitty, además de su baile político entre el apoyo de un candidato u otro y su fugaz idea de presentarse contra Tom a la alcaldía, cosa que Kane seguro que tendrá en cuenta en el futuro teniendo un ojo siempre sobre él.

La nota general de la serie es de 9, empezando con un episodio dirigido por Gus Van Sant (que también produce junto a Grammer) en el que podemos identificar su firma personal perfectamente y poco a poco subiendo la calidad si se puede llegando a meterte en la historia y deseando su apoteósico final, una serie muy completa con un guión y argumento milimétricamente calculados, unas interpretaciones sobresalientes, una imagen perfecta y una dirección de gran calidad, toda una rival para las veteranas de los premios acaba de nacer y STARZ va a aprovecharla para labrarse la buena imagen que quiere.

La serie volverá en algún momento todavía por definir de 2012, normalmente suele emitirse en la misma época por lo que la esperaremos para otoño.

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