12 jun. 2015

Hannibal comienza su aventura europea


Hannibal, la serie estrella de la NBC, volvió el pasado jueves al canal americano y menos de 24 horas después a AXN, todos los viernes se podrá ver a las 00:05. En esta nueva tanda de capítulos cuyo inicio pudimos ver hace un par de semanas gracias a la cadena de Sony y a Birraseries, no sabemos lo que pasa con Will Graham ni con Jack Crawford, el foco de atención pasa al protagonista, al personaje que da nombre a la serie, al genial Mads Mikkelsen. Hannibal y Bedelia du Maurier (Gillian Anderson) se escapan a Europa tras los hechos acontecidos en el capítulo final de la segunda temporada para iniciar una nueva vida.

La aventura comienza en París, ciudad del amor, y después en Florencia donde la pareja viaja aparentando ser Lydia y Roman Fell, académico experto en literatura antigua, resulta curiosa su exposición sobre el infierno de Dante, donde deja caer sus intenciones. Su apetito ahora se ha vuelto insaciable, está más desatado que nunca, con lo que provoca cierto rechazo de Bedelia, parece que no se hacía una idea de dónde se estaba metiendo pero la curiosidad profesional y el afecto personal harán que se meta de lleno en la vida del psicólogo. La lucha de la pareja parece que será uno de los principales conflictos de la temporada, sobre todo porque ella ya es cómplice.


Aparte de la trama europea, mediante flashbacks también podemos observar sus conversaciones con Mason Verger, gracias a ello podremos profundizar en la filosofía personal de Hannibal y en su modus operandi. Hannibal descuartiza poco a poco a Verger manteniéndole vivo mientras conversa con él y le explica su ajetreada vida. Según Lecter el canibalismo es el máximo nivel para el paladar humano, mientras que los matices de un humano alimentado de otros humanos serán mucho mayores. Lástima que probarlo sea ilegal, porque cualquier aficionado a la gastronomía ya estaría buscando sitio y hora.


El estreno de la tercera temporada de Hannibal tuvo en NBC 2.6 millones de espectadores y un 0.7 en demográficos (un 0.9 si se suman los espectadores que lo grabaron y lo vieron en los tres días siguientes), un dato muy flojo, pero en la línea de lo que suele hacer la serie. La obra de Bryan Fuller nunca ha sido de grandes audiencias y el hecho de que sea producida por Sony y distribuída por los canales internacionales de AXN facilita que renueve temporada tras temporada. Sólo queda esperar que esta maravillosa obra de arte audiovisual siga y tenga un final, infeliz me temo.